Monday, September 24, 2007

Recuerdos. Quieros. Sombras. Silencios. Números. Vos.

Necesito pensar. Pero no pensar el recuerdo. No en el sentido de la nostalgia obsesiva, que acomoda cada puñal como una infinita sucesión de diapositivas. Diapositivas proyectadas por un cañón que se activa por el mero hecho de entrar en contacto con el oxígeno contenido en el aire que respiramos –y que nos oxida- a diario.

Necesito no pensar mas en mí, en lo que se siente. No escribir más sobre mis dolores ulcerosos.

Logro despegarme de mí pero sigo siendo yo el que vuela. Quiero y no puedo.

Quiero que me escuches y permanecer en las sombras.

Quiero que acaricies mis silencios. Que desdibujes mis palabras. Que las retuerzas y formes letras, palabras y canciones.

Necesito caminar sin rumbo entre gente que cree saber donde se dirige. Que cree conocer su destino. Que crean que no se lo que estoy haciendo. Caminar hacia las nueve cuando todos caminan hacia las diecisiete. Necesito que me luxen el hombro de tanto topetazo, para reubicarlo y seguir caminando. Dejar deslizar al agua por sobre mi frente, mis ojos, luego por mis pómulos hasta terminar en mis labios. Jugar con ella. Saborearla. Dejarla continuar por mi cuello, mis brazos, mis manos. Mis pies.

Una caminata que nunca acabe. Atravesar montañas de a pié. Escalarlas. Alcanzar la cumbre más allá del número veinte. Estirarme, alcanzar una nube, hacer llover.

Quiero. Necesito. Kilómetros. Millones. Vos.

Los amo. Los extraño.