Es impiadosa la impotencia. Dagas a pecho abierto. La he sentido, pero en otros sentidos. Mientras me saco el pellejo, la culpa encarnizada...la veo a ella. Exquisita saciadora...No necesito apelar al recuerdo, pues es mi día y noche, pero el hambre...avanza lenta y sigilosamente. hoy? Piso sin el suelo. Tan solo ha quedado el traje y el recuerdo del futuro. Piel y huesos. Miro hacia adentro y ya no veo entrañas. Ya es tarde.
Es una excelente bailarina, mientras que yo simplemente escucho música desde otra habitación. Tomo un pullover de ella, intento percibir la esencia de la impotencia que invade su corazón, como si de esa manera pudiera compartir su dolor y así convertir sus pesadillas en tan solo un mal sueño. No puedo. Ella no puede. Si tan solo pudiera...
Thursday, February 26, 2009
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